2 de octubre de 2010

Cuentos chinos

Cuenta historias. Es como… como un cuento de relatos que se van hilando entre sí. Y entre medias, te enseña cosas. Cosas que están bien y cosas que están mal, pero todo el tiempo te está enseñando cosas, obligándote a reflexionar, mostrándote pensamientos que seguramente ya estaban en tu interior aunque no los pudieras ver con claridad.

Cuentos chinos, dirían algunos. Filosofía tradicional de andar por casa, otros.
Yo veo una gravísima incomunicación, pero al mismo tiempo, una facilidad pasmosa para hablar y expresar cosas que nosotros preferimos negarnos, ignorar que existen: el destino, las señales, los augurios, el nengkan (la capacidad de hacer cualquier cosa que nos propongamos), y también los símbolos, los espíritus, los amuletos…

Supongo que me servirá de entrenamiento para el próximo (muy próximo?) choque cultural (Japón?), aunque, en muchos aspectos, ya me sienta más cerca de ellos que de este otro lado. Quizá por eso me fascina tanto la literatura japonesa y me siento tan cómoda con ella.

“Últimamente me había sentido hulihudu y todo lo que me rodeaba parecía ser heimongmong. Supongo que los significados más exactos serían “confuso” y “niebla oscura”. Pero, en realidad, las palabras significan mucho más. Tal vez no sea posible traducirlas fácilmente porque se refieren a una sensación que sólo experimentan los chinos, como si uno se cayera de cabeza a través de la puerta del viejo señor Chou (el guardián de los sueños) y luego tratara de encontrar el camino de regreso, pero estuviera tan asustado que no pudiera abrir los ojos y anduviera a gatas en la oscuridad, tanteando, el oído atento a posibles voces que le indiquen el camino a seguir.”

El club de la buena estrella- Amy Tan

1 comentario:

Ritzoo dijo...

Donde estas missing???
Donde???

Muas y muas to you.