9 de febrero de 2011

Etcétera

"–Eres estupenda. ¿Sabes? Tú deberías ser la escritora.
–No, jamás, no podría.
–¿Por qué no?
–Me falta maldad, no soy bastante agresiva, implacable, caprichosa, maligna, infantil, etcétera. Tengo escrúpulos.
–Quizá tampoco tú seas tan agradable como pareces.
–Me temo que lo soy. Es grotesco, pero soy inglesa y todavía mejor de lo que parezco."

Bueno, esto dentro de un contexto, tiene, digamos, aún más significado. Pero en este caso será suficiente. Y por cierto, no, él no tenía escrúpulos. Y respecto a ella... bueno, tampoco viene al caso, dejémoslo ahí.
¡Al hilo! Y digo yo...

¿De verdad hace falta ser todo eso para escribir? ¿No basta con que logres que lo sean tus personajes? (o... alguno de ellos al menos...)
¿No puedes simplemente imaginar que eres todo eso durante un ratito, pongamos, por ejemplo, el rato que permaneces delante de la hoja en blanco que va dejando de estarlo? ¿No sería ésa suficiente maldad, agresividad, malignidad, infantilismo, falta de escrúpulos, etcétera?

Ainss, qué mala opinión tiene el pobre Philip de sí mismo y de sus colegas de profesión...
:)

Engaño- Philip Roth

1 comentario:

Ritzoo dijo...

quieres que hablemos hoy???

estaré en casa siendo infantil malvado y escrupuloso.....you knoooooooooow???